

El Día Domingo la vestimenta obligatoria era la de época. Los Gerhard y los Kalbhenn mostraban sus mejores atuendos.

Saliendo del Hotel captamos a este grupo.


Francisco bajaba el techo del Roadster, y Jaime gozaba un nuevo día de sol.


Manfred apelaba a lo gangsteril, y Jaime a la inocencia.


David se había preparado con todo, en familia.


Nuestras señoras también se habían preparado, con gran esmero.


El primer punto de encuentro era la Esso de Las Salinas.


De Rancagua venían estos aires sesenteros.


Se repetía una partida más formal, para dirigirnos luego a la Plaza de Los Héroes en Valparaíso.


La familia Gálmez en pleno se esforzaba por lograr el premio al mejor disfraz.

Se sumaban al grupo autos del Club de la Quinta Región, totalizando casi 100 vehículos.


Miguel y Ewald estaban a la espera del llamado de salida.


Hernán movía el Ford T con prudencia. Felipe y Carmen Rosa gozaban del sol porteño.


Hernán L. se sacaba fotos con las chiquillas mejor disfrazadas. Otros ya dormían...


Ya era de almorzar, por lo que nos dirigimos al Sporting Club de Viña.


Los lindos prados eran lugar más que bueno para tomar excelentes fotografías.


Amigos de regiones nos acompañaron en este lindo evento.


Los Ferrán disfrutaban la sombrita, y Nacor presentaba su maletín de herramientas.


Su familia se había preparado también. Marcial, la Manana y Juan Eduardo posaban en la escala.


Nuevamente teníamos música, y los Sáenz degustaban el primer Pisco Sour de la tarde.


Tras algunos platos empezaba el espectáculo, con un grato canto de Willem, a quien se sumaban otro "barítonos"...


Obviamente, y como era de esperar, Omar saldría a las canchas.


Si hasta unos bailes disfrutamos, en este caso de Pedro Ch. de Rancagua.

Tras el almuerzo los pilotos se reordenaban.


Tomando prestados los disfraces de Carabineros, Hot Rod y Hernán hicieron reír de buena gana a la concurrencia.


Esa tarde visitamos la fragata Condell, en el puerto.
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