La tercera etapa partía de Concepción, aquí se integraba Marcial, que debió compartir el auto con Alvaro, dado el primer destrozo de Ford A a cargo de Pato "el chacalito".


En Cañete Jaime las oficiaba de mecánico de apoyo alineando el Chevro de Manfred, que venía loco con el chiming. Esta era una auténtica "serviteca a ojo".

En Lanalhue en casa de Santiago almorzamos un extraordinario curanto. El viaje continuó de inmediato.


En Los Sauces Manfred perdía definitivamente la bomba de agua, por lo que pasaba la tarde en Angol conociendo a los mecánicos locales junto a Antonio. Como hasta ese minuto punteaba la competencia, los demás competidores respiraban aliviados y veían aparecer posibilidades. Esa noche personal de Tur Bus de Temuco nos agasajaba con un buen espectáculo y pie de cueca.


Esa tarde también habíamos perdido al segundo auto de la familia de "los chacalitos", el roadster de Felipe, por lo que a la mañana siguiente lo vimos aparecer en esta clásica furgoneta de la empresa familiar.

En Carahue vimos loco al Johnny, que acompañando a Miguel, observaba con detención cada locomóvil en la avenida principal. Las locomotoras de la salida tampoco pasaron desapercibidas para este par. Carabineros, aparte de ser estrella en cada pueblo que visitábamos, corría más rápido que los demás, por la evidente diferencia de "edad".


Pasado Puerto Saavedra comenzaba una dura etapa de ripio. Pero el clima también mejoraba, al menos por un rato.

Antes de llegar a Teodoro Schmidt, sacábamos estas fotos junto al mar.


Marcial mostraba sus dotes de rallyista pasando a medio mundo cuando el camino era más ancho.

En Pitrufquén nos recibieron con un grato almuerzo, incluso alusivo al objeto del paseo. Aquí Felipe posa junto a los espárragos... Los autos quedaron en exposición en la plaza.


En la carretera algunos creían ir atrasados, por lo que corrían como locos. Mario y Santiago de Concepción por una parte y Jesús por otra.


Fernando y Francisco también le "metían chala". Esto a pesar de todos los fundidos que ya teníamos.


Miguel y Erika creían disfrutar un día de sol... ilusos, con la capota abajo.

Esa noche en Villarrica la Directiva le hacía un humilde homenaje a Jesús agradeciéndole por este increíble Rally.

La partida desde Pucón la siguiente mañana se mostraba auspiciosa en cuanto a clima. Nicanor volvía a aparecer con David. Felipe, ¿qué te habías comido?


Rodeando el lago Calafquén, pudimos sacar lindas fotos. En ese sector también sorprendimos a Jaime cantando junto a los alumnos de una escuela local "el gogo de lana" al gringo, que se sorprendía agradecido.


Página Anterior Página Principal Página Siguiente