El paisaje y el clima eran realmente maravillosos. La caravana de autos seguía, aunque atrasada en horario, con el mismo destino: San Carlos de Bariloche.

 

 

 

 

 

 

 

 

La temperatura era tan grata, que incluso permitía a los convertibles correr con las frentes al viento...

 

 

 

 

 

 

 

 

Al acercarse a Bariloche, paramos en un mirador por idea de los argentinos,

sin saber éstos que teníamos otra "importación no tradicional": uno de los participantes hacía aparecer una caja llena de ostras, más los restos de pisco sour...

Con todo, llegamos ya de noche a Bariloche. Su Centro Cívico nos recibió con una vista espectacular.

Para la noche, y cuando todos ya teníamos mucha hambre, los amigos argentinos nos habían preparado una cena bastante contundente, de 4 platos, la cual todos disfrutamos mucho (incluso los periodistas que acompañaban).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Esa noche los más osados fueron a la discotheque "Cerebro". Eso sólo dificultó aún más el cambio de hora para levantarse al día siguiente. A la mañana siguiente, y tras las compras de rigor (chocolates, etc.) los vehículos de ambas nacionalidades se reunieron en el Centro Cívico para la partida hacia el Poniente.

 

 

 

 

 

 

 

 

Ya con luz día pudimos ver la vista que nos habíamos perdido la noche anterior...

La idea era llegar a almorzar a Villa La Angostura, por lo que aceleramos nuestras máquinas en esa dirección.

 

 

 

 

 

 

 

 

El paisaje nuevamente nos asombraba, siempre junto al lago Nahuel Huapi.

 

Osorno a Argentina    Página Principal    Villa La Angostura y de vuelta