El Sábado 21 de Junio partimos desde el servicentro Copec de Lampa con rumbo al norte, reuniendo a los más de 30 participantes y coordinando su timing de partida.

 

 

 

 

 

 

Ya en La Ligua, marcamos timbraje en el terminal de buses local, para luego dirigirnos a la plaza, donde fuimos recibidos por la alcaldía y la comunidad.

 

 

 

 

 

 

 

Lo mismo ocurrió más tarde en Los Vilos, donde el Chevrolet de Manfred presentaba algún inconveniente menor en el alternador.

Esa tarde el tramo era largo y tedioso, y llegamos de noche a Coquimbo.

 

 

 

 

 

 

 

 

Tras una recepción por parte de la comunidad de la ciudad, Tur Bus hizo entrega de una donación consistente en catres clínicos.

 

 

 

 

 

 

 

Más tarde llegaríamos a La Serena, donde la alcaldía nos recibía con un estupendo cóctel, para reponer fuerzas y prepararse para la siguiente jornada.

El Mercurio en su edición dominical destacaba el evento, con un chiste ad-hoc que representaba en detalle algunos de los modelos en competencia.

 

 

 

 

 

 

 

 

Tras la salida desde La Serena, la siguiente parada era en la ciudad de Vallenar. La plaza fue cerrada para recibirnos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La entrega de posters alusivos al evento en cada ciudad era motivo de gran alboroto, y la gente quedaba más que agradecida.

 

 

 

 

 

 

 

Tras un rápido almuerzo en un camping local, la partida era en orden numérico. Julio ordenaba a su equipo en pos del objetivo común.

 

 

 

 

 

 

 

Aparecían también viejos conocidos, en particular Víctor Morgado que llegaba a apoyar a Willem, quien de hecho más se preocupaba de las cámaras que del Buick...

 

 

 

 

 

 

 

Esa tarde llegábamos a Copiapó, y compartíamos con la comunidad local en la plaza. Más tarde seguíamos ruta hacia Bahía Inglesa, donde pernoctaríamos.

 

 

 

 

 

 

 

 

A la mañana siguiente teníamos la primera prueba de gomita, superada con éxito por la mayoría de los participantes. Mario y Rosita esperaban pacientes en la playa.

 

 

 

 

 

 

 

 

Ya en ruta al norte, los Macan y los penquistas Santiago y Mario adelantaban raudos en sus bólidos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lo propio hacía Juanito en el Ford A. A media mañana hacíamos una breve detención en Chañaral, con reabastecimiento de combustible incluído, gracias al gentil auspicio de Copec.

 

 

 

 

 

 

 

El gringo estaba feliz, había logrado llegar al kilómetro mil. La cuesta que acompañaba ese tramo no era precisamente la más amigable. Juan Eduardo aceleraba su Ford A, ahora conocido como "ex-hot-rod", dado que le repuso las llantas originales.

 

 

 

 

 

 

 

 

Nacho y Chacalito habían bajado la capota y disfrutaban del sol nortino. Pronto entrábamos en la segunda región.

 

 

 

 

 

 

 

Manfred enfilaba raudo al norte, y adelantaba a la familia Wendler en el Auburn.

 

 

 

 

 

 

 

Tras una ardua subida, llegábamos al servicentro de Agua Verde, donde tras un breve refrigerio seguía una prueba de regularidad en la meseta. Willem, no tan interesado en la competencia, aceleraba el Buick aprovechando que ahora andaba Ok.

 

 

 

 

 

 

 

Tras la prueba, el gringo se detenía a discutir los pormenores. Una larga ruta a Antofagasta era el desafío para la tarde.

 

 

 

 

 

 

 

Al llegar a Antofagasta, Manfred contaba dos problemas, los cuales pudo resolver hasta la mañana siguiente. Aquí lo vemos reparando la piola del cuentakilómetros. Mientras tanto, Johnny presentaba una pérdida de compresión en la culata.

 

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