La sexta etapa de la competencia partía el Viernes 27 desde Iquique, ciudad que dejábamos en una mañana soleada.


En Pozo Almonte nos recibían con vestimentas de la época. La comunidad local estaba enfervorizada.


Juan Eduardo se dejaba agasajar con un desayuno "light", que complementaba el recibido en el hotel una hora antes...


A media mañana llegábamos a Huara, comunidad que nos recibía con gran alboroto y ceremonial. También aquí habían abuelos vestidos a la usanza.


Si hasta Jesús se entusiasmó con un bailecito... atrás vemos a Elena y a Fernando. Ya en la carretera, la familia Moreno enfilaba al norte.


Alfredo y Jorge por fin bajaban la capota. Juan Enrique e Inés iban tan rápido que el fotógrafo si apenas los alcanzó a captar...


Una vez llegados a Pisagua, encontramos a este beduíno que se sintió como en casa con palmeras y sol. Al otro extremo de la costanera, algunos habían llegado demasiado rápido, y dormían esperándonos.


Santiago, Manfred y Mario se asoleaban disfrutando un refrigerio.


La más espectacular de las pruebas de gomita se desarrolló en la playa de Pisagua, con una prueba en extremo desafiante. Alfredo, no contento con ella, pretendió subir más rápido por el desierto...


Jaime aceleraba el Phaeton DeLuxe rumbo a la carretera. El Buick de Willem dejaba atrás el embrague y se veía forzado a ser remolcado por unos kilómetros. La grúa de Carabineros apoyaba la función.


La ruta hasta Arica era larga, y la tarde ya caía en la Primera Región.


Bajando hacia la quebrada de Camarones vemos a Freddy y Carmen embalados. A esa hora, ya se hacía necesario un repostaje manual de combustible, el cual más de alguno olvidó, sufriendo las consecuencias antes de llegar a Arica.

Tras los mentados incidentes, las burras comenzaron a llegar a Arica, la ciudad de la eterna primavera. Ya estaba de noche, y los champañazos no se dejaron esperar, junto a los amigos del Club de Automóviles Antiguos de Arica.


El Sábado 28 se realizó la ceremonia de finalización del Rally en la Plaza Colón, también con la participación de los amigos del Club local.


A los pies del morro podemos ver el Chevrolet 1931 y el Ford 1930. Un socio local se hacía un "pitutito" a esa hora en la iglesia San Marcos con un matrimonio.

Personal de Tur Bus de Arica se engalanó con vestimentas de la época y nos deleitó con ellas.

Empezaban las fotos protocolares, primero, las damas que participaron de la odisea.

Luego, los caballeros. Al menos, un buen número de ellos.


Comenzaban los homenajes, y los primeros que los recibían eran los Carabineros y la gente del Santuario del Padre Hurtado, representados por el Padre Andrés Lira, en la foto.
Inmediatamente iniciaba la premiación, donde el tercer lugar quedaba en manos de Jesús Diez y Marisol Medel, en un Bentley Vanden Plas de 1930.


El segundo lugar era para Manfred Olbertz y Mario Fröhlich, en un Chevrolet Roadster de 1931. El gran ganador del Rally 60 Años de Tur Bus resultó ser Federico Strauss y su señora Carmen Moren.

Aquí podemos ver a los tres binomios ganadores, el segundo con 29 faltas en contra, el ganador con sólo 23 faltas y el tercero con 31.


Solano mostraba la satisfacción del equipo Tur Bus por la tarea cumplida. En ellos reflejamos el agradecimiento del CAACH a la empresa Tur Bus, quienes siempre nos invitan a compartir sus aniversarios. A mediodía visitábamos el morro con todo el grupo incluyendo a los locales.

Los vehículos ganadores se ubicaban frente a la piscina, tercero, segundo y primero, respectivamente.


El Club local saludaba a Tur Bus en su cumpleaños, y al Club de Automóviles Antiguos de Chile en su visita.

Finalmente, los autos eran cargados rumbo a Santiago, adonde saldrían a la madrugada siguiente, al igual que los pilotos. Agradecemos nuevamente a Jesús y Tur Bus, por este espectacular evento. ¡Nos vemos a sus 65 años!
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