La segunda etapa "oficial" resultaría ser las más fuerte, contando 13 horas de viaje para los... ¡más rápidos!

Antes de las 8 de la mañana ya partíamos con rumbo a Duao. Luego pasaríamos por Iloca para seguir hacia La Trinchera y Putú.

 

 

 

 

 

 

 

 

Tras pasar otro balseo, llegamos a Constitución, donde Wilhelm tuvo una pana menor. Luego tendría una pana mayor, a la hora de almuerzo, pero en su "propia" máquina...

 

 

 

 

 

 

 

 

Más tarde pasamos por Chanco, Curanipe y Cobquecura. En el primero de estos poblados nos recibieron con bombos y platillos en la plaza.

Como llegamos tan tarde a Concepción ese día, el día siguiente fue de descanso en esa ciudad. En la mañana fuimos a conocer las nuevas dependencias del diario "El Sur", y nos acompañaron algunos socios de la sede local del Club.

El almuerzo fue invitado por el "local" Marcial, quien nos convidó al Club de Golf "La Posada". Aquí tomamos esta panorámica.

En la tarde, algunos fueron a conocer el "Huáscar". Los demás nos dedicamos a reparar la mecánica deteriorada en las etapas anteriores. Algunos hasta altas horas de la noche...

La cena en casa de Marcial fue llena de alegría, a pesar del cansancio acumulado.

 

 

 

 

 

 

Al día siguiente seguimos al sur, pasando por Coronel, Lota y llegando a Cañete, donde recargamos "estanques"...

 

 

 

 

 

 

 

 

Al sur de Tirúa, la construcción del camino sigue a toda máquina. En este tramo, algunos pasamos susto con los camiones de Vialidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Luego nos dirijimos al campo de los abuelos de Felipe A. en Galvarino, pero antes pasamos a conocer los cachureos de Teddy Rivas. Varios salieron con algún fierrito bajo el brazo...

 

 

 

 

 

 

 

 

En la noche nos comimos una cantidad impresionante de fierritos, para luego alargar la tertulia, y terminar durmiendo todos amontonados en las locaciones de la casa de campo. Disfrutamos a carcajadas el poco dormir y los ronquidos de los demás.

 

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