La prueba comenzó el Viernes muy temprano, desde la sucursal de la Pastelería Mozart ubicada en Luis Pasteur. Un buen desayuno esperaba a los competidores.


También se presentaban los autos recién restaurados, y se hacía presente la televisión. Felipe como siempre, la estrella...


Tras el peaje de Lampa, comenzaba la competencia. Este año la misma era de regularidad con velocidad declarada, lo cual la hizo mucho más rápida y entretenida con respectos a años anteriores.

Como siempre, quienes nos ayudaron en la prueba fueron nuestros amigos de la FARCHI. La prueba nos llevó primero a Nogales, luego a Cachagua y Zapallar. Más tarde visitamos La Ligua, donde su gente nos recibió con entusiasmo y la pasada por su plaza era prueba obligatoria.

Como ya es tradición, el almuerzo nos reunió en la bomba de Los Vilos. La ansiedad era evidente, y la prueba se había retrasado. La siguiente "meta volante" era el cruce a Guanaqueros.


En la foto de la derecha podemos ver el BMW 328 de Jorge Macan que posteriormente recibiría el premio al auto mejor restaurado.






En el cruce a Guanaqueros se debía entregar los valores obtenidos para los distintos tramos. Aquí encontramos a algunos "cocinando" sus resultados...



Pero faltaba una prueba: marcar tarjeta en la plaza de Coquimbo. Ahí también fuimos recibidos de la mejor manera por la comunidad local, quien nos permitió estacionarnos "sobre" la plaza.


Luego comenzaba el regreso a Puerto Velero, el cual y por razones obvias, se realizó de noche, además del cansancio acumulado.
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