Aquella mañana las tripulaciones estrenaban las coloridas chaquetas, queriendo emular a un equipo de fútbol americano. La partida se daría en el Parque Automotríz de La Dehesa.


Felipe también estrenaba auto, llegando de primerito al recinto habilitado.


Al Oso al parecer la chaqueta no le cupo. Pero el Porsche estaba preparado para todo.


Los convertibles se lucían antes de la partida.

Wilhelm se preguntaba si sería adecuado cambiar el Stag por alguno de estos deportivos alemanes...


La carrera ya comenzaba, y la partida era cada un minuto, por lo que los presentes tendrían para rato para mirar autos.


La fila india para esperar la salida se hacía corta para los que ya tenían encendidos los motores.


Los hermanos Motto y Hernán L. se preparaban de distinta manera para la prueba.

Se le agradecen las fotos de la partida a Patricio Ovando...
La carrera partía por el nuevo camino Pie Andino. Bastante sinuoso, y a la vez divertido.

Aquí vemos a Ricardo K. en su espectacular última restauración, acompañado ni más ni menos que por el "Johnny".


El primer control de paso provocaba unas cuantas dudas, pero lo importante era competir.
Tras unos lomitos de toro en la costa de la quinta región, la mañana pasaba volando y llegábamos a Los Vilos, lugar de reabastecimiento de combustible y comida.


Mientras algunos revisaban sus motores, otros simplemente comentaban la prueba que se desarrollaba.

Los autos ingleses hacían nata.

Asimismo los alemanes. Y los americanos, italianos, etc...


El último control de paso estaba escondido en un camino de tierra al costado de la carretera. La ansiedad era grande, por lo que los autos debieron esperar en su mayoría largo rato.

Ya se acababa la luz natural, y las últimas pruebas de regularidad prácticamente eran nocturnas. La llegada a La Serena fue espectacular, con mucha gente en la recepción en el Mall.


Manfred ya tenía la pega hecha. La pulga negra no podía defraudar.
Página Principal Página Siguiente