La noche del Viernes homenajeamos al invitado de honor, quien cumplía 30 años de carrera deportiva. Se trataba de Eliseo Salazar, que viajó acompañado de su familia especialmente para la ocasión.

A la mañana siguiente los ánimos eran los mejores, se esperaba con impaciencia la prueba del slalom y velocidad.

Primero, la vuelta de reconocimiento...


Luego los vehículos se ubicaron a la espera de la partida, aquí uno a la vez.


El propio Eliseo daba la partida a los autos que corrían la prueba.


El bellísimo día solo complementaba un grandioso espectáculo.


El presidente también participaba en su Triumph. Aparecía por otra parte el GT40 de Jesús.

Otro que estrenaba restauración era Alfredo, aquí vemos su Sunbeam.

Tras la prueba, los participantes se dirigieron al almuerzo campestre.
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