El Viernes a primera hora nos reuníamos en el Parque Automotriz La Dehesa para la largada.


Juan Pablo se apresta a la partida...


Manfred estrenaba el motor V8 recientemente ajustado.


Aunque como siempre los automóviles europeos primaban en el recuento,


este año habían varios autos americanos, liderados por ni más ni menos que 7 Mustang.


Los deportivos de elite también se pudieron ver, tanto italianos como alemanes.




La partida se realizó cada 30 segundos, lo cual le dio mayor dinamismo a la prueba.


Ernesto disfrutaba manejando coche ajeno. Eddie así lo prefirió.


El Mercedes de Max concentraba las miradas en la parada de almuerzo en Los Vilos.


El Muletto acompañaba desde un carro al piloto.


Jorge estrenando su nueva máquina. A la derecha podemos ver a uno de los teams trasandinos, el de Leo y Patricio Boulin.


La noche nos recibía en Puerto Velero, con una espectacular vista a Tongoy.

Esa noche se realizó un merecido homenaje al destacado piloto nacional Sr. Luis Hernán Videla.

Más tarde la tertulia relajaba los ánimos para continuar la competencia el Sábado.
